viernes, 1 de mayo de 2015

LA DESPEDIDA

 Aquella noche tía Luna dio un grito de dolor y desesperación que se oyó a cien metros a la redonda, un grito que recorrió todo el valle.
 Al escucharse el grito de dolor de tía Luna todo el pueblo supo de la muerte de Pablo y seguidamente el viejo sacristán fue a bandear las campanas de la vieja iglesia que seguía en ruinas después de aquella guerra. Las mujeres del pueblo fueron acercándose en señal de duelo a la casa del difunto para así velarlo hasta la hora del entierro.
 Pasaron toda la noche en vela en la cadiera, arrullando en sus adentros los recuerdos del pobre difunto que andaba de cuerpo presente en el cuarto de al lado.
 Entre lloros y lamentos bajo el acompasado movimiento de tía Luna, se iban escuchando las plegarias en honor del pobre Pablo y las demás mujeres seguían sus rezos al calor del fogarín, en aquel duro invierno en el que todas las presentes en el velatorio sabían que aquel invierno no sería como los demás, pues tía Engracia ya lo había augurado, como presentía de antemano todo lo que en algún momento del año podía pasar en el pueblo que poco a poco se iba quedando vacío de paisanos.
 Una vez acabadas las plegarias tía Luna se levanto y se fue hasta el velatorio del difunto y allí en la soledad de unas velas que languidecían a la misma muerte, porque eran las velas de todos los difuntos, se postro haciendo una reverencia a Pablo e intentando que de sus ojos no cayeran lágrimas de pena en aquel doloroso trance oyó unos pasos que no eran de ninguna de las mujeres sino de la vieja perra que había sobrevivido a su amo, la cual siempre le había hecho compañía, la vieja perra se recostó al lado de tía Luna arrullándose sobre el frío suelo de la alcoba y así dar su despedida a su amo.
 En la cocina las mujeres se oían rezar y rezar cuando solo se sentía el silencio del dolor alrededor del fuego que calentaba la fría noche de invierno.
 Tía Luna seguía allí delante del difunto mirándolo con cara de duelo pero a la vez con una dulzura que dejaba ver lo que siempre había sentido por Pablo.
 ¡Hay Pablo!, ojala descanses en paz y si acaso, que no lo dudo, entras en el cielo, si es que existe, que seas bien recibido y tu otra vida sea por lo menos como la de esta tierra en lo bueno que hiciste. Ahora que aun puede que me escuches Pablo, en esta despedida quiero que sepas que desde el silencio de mi generosidad te ame como a nadie pude  amar nunca, no se si lo notaste alguna vez, ya que siempre que te atendía en tu nostálgica soledad solías decir- que buena que es tía Luna y no es que fuera buena como tu lo fuiste toda esta larga y dura vida, sino que intentaba desde mi destructiva timidez hacerte ver que te quería, que me hubiera gustado pasar toda esta larga y dura vida al lado tuyo, en la fortaleza de tu salud que siempre demostraste tener y en la dificultosa carrera de la enfermedad que al final como siempre pasa se te a llevado, se que si me oyes dirás- que e estado a tu lado todo este tiempo cuidando no solo de tu enfermedad sino tu vejez de la acumulación de años y por que ya as vivido todo lo que tenías que vivir.
 Mientras tía Luna se despedía de Pablo en la soledad de la habitación echa velatorio, las mujeres en la cadiera seguían rezando rosarios y oraciones de difuntos, con sus miradas perdidas en el techo como queriendo implorar así mas por el alma de Pablo y así su descanso eterno fuera lo más apacible posible.
                                                                        (Continuara)

5 comentarios:

  1. Como siempre, me parece un texto magnífico. No sé si has llegado a publicar, pero si no lo has hecho, en mi opinión, te lo deberías "mirar".

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  2. Texto interesante. Cuidado con la ortografía. El verbo haber siempre es con h. La puntuación es mejorable. Faltan comas y algún punto. Bien la historia.

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  3. Texto interesante. Cuidado con la ortografía. El verbo haber siempre es con h. La puntuación es mejorable. Faltan comas y algún punto. Bien la historia.

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  4. Amigo querido Juan Carlos Cebollada creo que esta historia es de admirar y de la ortografia Amigo ni se preocupe porque para eso estan los correctores de Estilo :0) nosotros somos escritores y lo que nos interesa realmente es que el tema sea cautivante, explendido y que nos haga vivirlo...Se le respeta y aprecia mucho.

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  5. Hermoso y conmovedor. Ese amor que se mantuvo oculto toda la vida...
    Siendo totalmente romántica, me vi en el lugar de Tía Luna...
    Bueno amigo, me encantó.
    Por la fecha debe estar la segunda parte ¿Cierto?
    La leeré.
    Saludos y un abrazo.

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