martes, 5 de mayo de 2015

LA DESPEDIDA

 Tía Luna con manos temblorosas se dispuso a abrir el sobre, entonces un profundo silencio embargo el rostro de todas ellas a la vez que se cruzaban las miradas legañosas por la noche que andaban pasando en perpetua vela, tía Luna desdoblo la pequeña hoja y como si de una premonición se tratara comenzó a balbucear palabras en voz baja que nadie podía entender, ni oír, una vez repuesta de la sorpresa tras haber inspeccionado la misiva, comenzó a leerla con voz fuerte para que así todas oyeran las últimas voluntades de Pablo.
 "Querida y amada Luna e escrito esta carta en plenas facultades, cuando sabía que me quedaba poco tiempo de seguir viviendo, pues e de decirte que ya e vivido todo lo que tenía que vivir, por tanto ahora solo me queda esperar me llame Dios a su seno, si es que ese Dios del que hablamos existe o existió pues ya sabes Luna que siempre dude de su existencia viendo lo que por esta tierra pasaba.
 Solo quiero pedirte una sencilla promesa y que cumplas esta que es mi última voluntad.
 Quiero y deseo que el eterno descanso de mi cuerpo sea sobre la tierra que me vio nacer, en esa misma tumba que mis ajadas manos cavaron con esmero, sin nombre y sin abalorios que falsifiquen una vida que nunca fue de inmensas fortunas, sino simplemente una losa sin nada más.
 De la misma forma quiero pedirte que todo lo que me a pertenecido, que bien sabes que es poco, por no decir nada lo dejo a tu cargo Luna ya que en mi soledad y mis eternos silencios te ame como nadie te amo.
 Por tanto hay quedan mis deseos para ti Luna, los cuales se que sabrás corresponder ante esta que es mi última voluntad".
 Tía Luna se quedo sin poder decir palabra alguna después de haber leído la carta que misteriosamente había llegado en aquella noche luctuosa y de una temporal descomunal, sin embargo allí delante de Pablo siguió sin quitarle ojo y sin dejar que de sus hermosos ojos azules como la mar cayera una sola lágrima, eso si su estremecimiento y su fatiga se hacían notar ahora más que cuando dio el grito tras la muerte de Pablo. 
 

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