jueves, 24 de marzo de 2016

MADRE E HIJO (JUEVES SANTO)



Cautivos sus ojos
de lágrimas de dolor inundados
mira el rostro de su hijo
coronado de espinas,
en cuya zarza sangran las rosas.
El a la madre mira
con ojos de gloria
aun sabiéndose clavado en la cruz,
humillado
     y
ultrajado,
por la mano del hombre
resiste su pasión
sobre el madero
mirando al cielo.
La madre lo tiene en su regazo
reposando el dolor
de la muerte de su hijo,
rompiendo su corazón,
lo mira con dura pena
sin embargo su rostro es todo amor,
lo acaricia con mano tierna
y sobre su corona de espinas,
lágrimas de dolor derrama
como bálsamo a tanto dolor y muerte.

2 comentarios:

  1. Lindo poema amigo Juan Carlos realmente el sentimiento es maravilloso, Gracias.

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  2. Juan Carlos, amigo: imaginar a través de tus letras el gran dolor que sintió María ante el padecimiento de su amado hijo, causa un estremeciento al saber lo qué es amar a un hijo.
    Gracias por la belleza de sentimientos que muestras.
    Un saludo para ti.

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