sábado, 30 de abril de 2016

TODAS LAS HORAS DEL MUNDO


Déjame un segundo,
acaso un minuto o una hora
y si puede ser,
todas las horas del mundo 
hasta que el reloj de arena,
se convierta en escarcha
después de haber ollado tu cumbre
déjame absorber tus jugos
mientras mis labios se sonrojan,
ensalivando tu piel desnuda
cuando mi cuerpo baila sobre el tuyo
y el placer eterno y dulce,
se convierte en éxtasis
por el cosquilleo de nuestras manos
agarrándonos las cinturas
con la violencia justa del amor
y el placer grite como un lobo
al recibir el eterno elixir.
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario