domingo, 29 de mayo de 2016

LAMENTO


Cuando descuido las horas
y la primavera se convierte en otoño
me siento perdido en este mundo.
Todo me duele,
los viejos huesos de mi cuerpo,
las manos cansadas de escribir
sobre un papel que refleja mi rostro
como si fuera el espejo odiado,
que cuelga de la pared del cuarto de baño,
ese espejo que no miro
por no ver mi rostro ausente,
y los años acumulados sobre mi cuerpo
y sin embargo,
estos ojos más diurnos que matinales
se cierran bajo la insidia de recuerdos viejos,
de tiempos perdidos sobre el sofá
mirando las grietas del techo,
como el que mira llover
y desde esa lluvia que nunca cae,
añoro tu claridad de amante
de trásfuga sobre mi cama que se hiela
de pensar que no estas.

4 comentarios:

  1. Triste poema pero buenas metáforas, amigo plusero. Me ha gustado. Esas grietas del techo dejan escapar los pensamientos y también los pinzamientos quién sabe a dónde. Un abrazo.

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  2. Recuerdos...que atormentan cuando retornan.

    Besos, Juan.

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