domingo, 31 de julio de 2016

POSESIÓN


Quise probar suerte
en el arte de amar
y volví con ella a soñar
desde que la conocí aquella primera vez
la sentí dentro de mí,
sus besos eran dilatados como el sueño
y cuando me bebía su aliento
sus manos eran cuchillos rasgando mi piel
sin embargo su sonrisa,
¡Ay su sonrisa!
era puro placer
sobre su boca
la cual mordía la mía
con besos de éxtasis
dejándome sin aliento
y siempre pedía más y más
pues era tal su pasión
que poseía mis sueños como nadie.
 
 
 

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