sábado, 6 de agosto de 2016

AMANDOTE EN LA PLAYA (primera versión)


El oleaje del mar
trajo sobre nuestros cuerpos sabor a sal
sobre un perfecto paraíso
dándonos a probar el fruto prohibido,
el cual fue placentero pecado
entre la mezcla de caricias
y aquel vaivén de nuestras pieles,
en fusión con la espuma del oleaje
el cual cubría nuestro amor,
como si de un sueño se tratara
fue entonces cuando nuestras pieles palpamos,
sobrecogidos al deseo desenfrenado,
de seguir unidos,
probando nuestros más puros instintos
sobre aquella orilla
que el atardecer dorado,
poseía nuestros cuerpos unidos
sobre la humedad sobria de la arena,
nuestro rítmico movimiento
hizo que nos retorciéramos de placer
en el último empuje del atardecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario