jueves, 20 de octubre de 2016

¿ POR QUÉ ME TIENTAS?...............

 
 
¿Por qué me tientas?
sabes que soy frágil como el cristal
y te me presentas,
como el fruto prohibido
murmurando con tus sutiles labios
cómeme, cómeme
más me resisto
mientras exclamo;
¡maldita traición!
entre luces y sombras
tu cuerpo desnudas
acariciando tu lascivia,
de piel dorada curtida
y tus mojados labios
siguen murmurando;............cómeme, cómeme
en mi más dulce flagelación,
cuando tu cuerpo desnudo me hiere
en el momento de mi crucifixión
y así,
como si fueras Eva al desnudo
tu cuerpo cimbreas ante mis ojos,
cautivos y deseosos de observarte
en tan delirante contorneo
mientras tus labios,
cubiertos por la humedad
murmuran;..........cómeme, cómeme
entonces;
como manzana madura,
resplandeces en la penumbra
mientras mojas mis manos
y tu cuerpo explota,
en un compulsivo movimiento
de éxtasis en recogimiento.
Te observo pacientemente
y mis ojos se irritan con tu desnudez,
¡oh eterna madurez!
que se esconde en tu gemir
cuando mi cuerpo es tentado,
por la savia humedad de tu lengua
recorriendo tan carnosos labios,
rojos de sangre y sensuales
despertando mi querer,
de besarlos y saborearlos
desprendiendo besos de ternura,
cuando sigues saboreando con ternura
esta silueta difuminada,
incitas a este cuerpo
a que sea objeto de tu deseo,
matando el hambre y la sed
sobre tu mojado sexo,
mientras sacio mi voluntad
murmuras;.........cómeme, cómeme
tras la explosión de jugos
sobre tu mar embravecida,
llego la calma,
más tu furia fugitiva
dio paso a mi coronación,
y sobre mi corona sangrante
con tu velo de verónica,
secaste la sangre de mi martirio
y estas llagas de pleno éxtasis
que brotan de mi cuerpo
de tan alto exceso,
las enjuagas con tus lágrimas,
piadosa mujer
de mis eternos sueños
y ahora  lloras,
ante mi suplicio
desfogada y despavorida,
al ver tu cumbre nevada
tras a verme seducido,
con tu cuerpo transfigurado
por el eterno amor,
que bajo tan descompuesta armonía
sin sentido y a gritos
te suplico que me des de beber,
pero no esponja con hiel
sino el licor de miel
de tus maternos senos.
Ahora cuando el silencio de tu piel
se desborda ante mi,
acercándome a tu seno
me das de beber
y me vuelves a cubrir con tu cuerpo,
dándome calor
cuando tu respiración se hace lenta,
tan pausada, que las horas se paran,
ante mi cuerpo magullado
cuando el ungüento que me esparces,
alivia las yagas de tan impulsivo sufrimiento
verónica de velo misterioso
cuanto querer, cuanto sufrir,
cuando de tus ojos brota la lágrima
que a de curar las heridas
de tan dura pasión,
ahora me acaricias,
besas todas las heridas,
transfiguradas en heridas tuyas.
 


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