miércoles, 31 de agosto de 2016

ALCOHOL Y SEXO


Sobre aquella madrugada de alcohol y sexo
nos quedamos dormidos sobre una nube de humo,
entrelazados el uno al otro
como no podía ser,
desnudos sobre aquel sofá,
que aun dejaba oír la música de la última noche de sexo
y la resaca que inundaba nuestras venas
fue la que dio paso a tenerte encima como la diosa que eras,
amabas con tanta lujuria
que la pasión que derrochabas era de un placer tremendo,
cuando te sentía tan adentro
con ese delicado movimiento,
subiendo y bajando mi entrepierna
que sentía que me faltaba el aire.