jueves, 23 de febrero de 2017

DIALOGO DE UNA ESPERA.....23/2/2017


-Pues anda que tu a mí.
-¿Ahora que haces?
-¿Cómo que, que hago?
-Simplemente encenderme un cigarrillo para fumármelo y deleitarme con su humo, que después del banquete sienta fenomenal.
-Pero no te das cuenta de que te estas matando.
-Sí, ¿y que?
-¿Cómo y que?
-Pues eso. Con mi vida hago lo que quiero, que para eso soy dueño y señor de ella.
-Si tu sigue así haciendo con tu vida lo que quieras. O mejor dicho malgastándola excediéndote.
-Y si me excedo y malgasto mi vida. ¿Qué pasa?
-No, nada, pero deberías de controlar tus impulsos.
-¿Qué impulsos?
-Los de comer y fumar, solo faltaría que bebieras y cogieras una que otra cogorza para olvidar las penas.
-No sabía yo que lo que normalmente hacen todos los mortales se llamara impulsos, por lo menos al comer, ¡Ah! te diré que penas, lo que se dice penas no tengo que olvidar y a todo esto pareces una hermana de la caridad.
-Ahí que ver con lo que me sales, y eso que dices que no crees.
-Para el carro, que es una forma de hablar, no vaya a ser que volvamos al principio y la liemos,que te temo y no quiero tener remordimientos de conciencia.
-¿Acaso no tienes remordimientos de conciencia?
-Que yo sepa no
-¿Estas seguro?
-Segurísimo, tan seguro que me tengo que morir.
-Pues yo tampoco los tengo, para que veas.
-Pues deberías tenerlos.
-¿Por qué?
-Porque tal como vives, piensas y actúas, creo que deberías tenerlos.
-Tú lo de creer lo llevas hasta la paranoia no.
-No, lo único que hago o intento hacer es vivir según mis principios.
-¿Pero tienes principios?
-Por supuesto que los tengo
-¿Estas seguro de lo que dices?
-Sí, muy pero que muy seguro.
-Yo pensaba que no los tenías y aún oyéndote me resulta creer que los tengas.
-¿Y eso porque?
-Porque visto como piensas es difícil de entenderte.
-Eso es porque no te esfuerzas en entenderme.
-Creo que no es esforzarse en entenderte o no esforzarse, simplemente no entiendo tus reproches a todo lo que yo hago que es lo que todo el mundo hace.
-¿Tú crees?
-Sí, no me digas que la gente no espera, come, bebe y hasta fuma entre otras tantas cosas que se hacen a lo largo de un día.
-Sí por supuesto, pero no de la forma en que tu lo haces.
-¿Y como lo hago yo?
-Desmesuradamente, como si te faltara tiempo.
-Halo mejor es que me falta tiempo.
-Eso deberías mirártelo, ya que no es normal en una persona seria como tú.
-Serio, lo que se dice serio nunca lo e sido y menos ahora.
-Bueno es una forma de hablar.
-Ya, entiendo.
-¿Tú crees que tengo que mirármelo?
-Eso, tu debes de saberlo.
-Ya que de un tiempo a esta parte te observo y te encuentro raro.
-Pues anda que tú.
-¿Como que yo?
-Sí, tú, ya que últimamente pareces mí ángel de la guarda.
-No crees que lo hago por tu bien.
-Si por supuesto, pero deberías ser un poco más moderado.
-Me estas diciendo que soy brusco y pesado contigo.
-Más o menos.
-¿Como más o menos?, no te entiendo.
-Yo que miro por ti y por tú salud, que quiero que no te sientas solo, vas y me atacas despiadadamente como si te estorbara.
-No hombre, no te pongas así. Solo quería decirte que necesito la tranquilidad de la soledad para pensar.
-¡Ah!, ¿pero tú piensas?
-Sí, de vez en cuando me da por pensar como a todo ser humano.
-Yo pensaba que eras inocuo a ciertas causas y procesos en los cuales el ser humano suele adentrarse para descubrir sus propios aspectos, y darse cuenta de los errores que a lo largo de su vida comete.
-Como no crees.
-Estas volviendo a un terreno pantanoso, y ya te e dicho antes que no me tires de la lengua que no quiero darte explicaciones sobre mis creencias.
-Pero es que es lo más común dar explicaciones.
-Y para que quieres explicaciones si vas a seguir sin entenderme.
-Hombre razón tienes, porque para entenderte hace falta más que paciencia.
-¿Sabes tú lo que es la paciencia?
-Por supuesto que lo se.
-¿Estas seguro?
-Que si estoy seguro por supuesto que lo estoy, porque si no haría rato que me habría marchado de tu lado.
-Halo mejor tengo que agradecértelo. ¿O que?
-Yo no e dicho nada de que me lo tengas que agradecer o no me lo tengas que agradecer. Pero paciencia para aguantarte hace falta más que un santo.
-Ahora entiendo porque estas siempre a mí lado, lo cual quiere decir que la casualidad no hizo que te encontraras conmigo.

                                                      Hasta el jueves que viene.
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2 comentarios:

  1. Continuamos con el diálogo, de jueves en jueves, muy bueno.

    Besos y feliz tarde.

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  2. Se tienen paciencia mutuamente... En fondo se aprecian y agradecen estas conversaciones...
    Gracias por amenizar mi tarde, amigo Juanky.

    Mil besitos.

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