jueves, 1 de junio de 2017

DIALOGO DE UNA ESPERA...1/06/017


-Menos mal que cuerdo te veo en estos momentos cuando dices que el suicidio hubiera sido una tontería.
-Si no lo dudes, hoy tengo la suerte de estar aquí esperando quien sabe a quien o el que gracias a que no cometí semejante estupidez.
-¿Que haces ahora?, ¿adonde vas?
-A estirar estas torpes piernas que ya no me llevan a ninguna parte y amorrar mi boca sobre el chorro de la fuente para saciar la sed de
tan larga charrada.
-Pues espera que te acompaño, no vaya a ser que cometas una locura.
-Ahora no amigo, ya no soy aquel que entonces era, ahora ya solo me queda esperar que llegue el momento.
- ¿De que momento me hablas?
-Del que todo ser humano espera que llegue algún día,
-¿Tu crees que llegara?
-Por supuesto es la única esperanza que me queda.
-No me digas que das por concluida toda tu vida aquí en este momento.
-Exacto tu lo has dicho, solo me queda esperar.
-¿Estas seguro de lo que dices?
-¿Que si estoy seguro?. Seguro no, segurísimo.
-¿Y porque crees que vendrá?
-Quien a dicho que vendrá.
-Tu, sino lo has dicho, lo has insinuado.
-Te lo parecerá a ti que lo he insinuado.
-Y si viene, ¿Cómo la conocerás?
-A la dama de negro no le hace falta presentación, simplemente un suspiro de aire fresco y ya esta.
-¿Y yo que hare?
-¿Que, que harás tu?
-Si tu te vas, ¿Qué voy a hacer yo?
-Seguir viviendo, andar como alma en pena, guardar mi memoria te parece poco.
-No es que me parezca poco, es que no me veo sin ti.
-Ahora no te ves sin mi compañía. Y hasta ahora lo único que has hecho a sido echarme en cara mi aptitud contigo. Por mucho que seas parte de mi no hay quien te entienda.
-Si ahora tendré yo la culpa de todo.
-La culpa de todo no, pero de parte halo mejor si.
-Que bonito hombre. Te creerás hasta listo con esa aptitud de galantería que nunca has dejado atrás.
-¿Aptitud de galantería?
-Si, eso e dicho.
-Hay que ver lo que hay que oír a estas alturas. No me lo esperaba de ti esto.
-Acaso te crees que tienes derecho a dejarme huérfano.
-Yo no tengo ya derecho a nada, pero esto es ley de vida y aquí si que no puedo elegir yo. Ya quisiera poder elegir.
-Dime, y si te dieran a elegir, ¿Qué elegirías, el cielo o el infierno?
-Ahora me has pillado en fuera de juego, sabes ahora me has demostrado tu destreza y tu sabiduría para ponerme en un gran aprieto.
-Te diré una cosa, si creyera que no es el caso podría decidir entre el cielo y el infierno, pero como soy como soy quiero decirte que no creo que exista el cielo y el infierno.
-Entonces, ¿a donde vamos?
-Simplemente creo que vagamos por ahí. Que estamos en el recuerdo de los que se quedan. Ahí es donde reside el cielo o el infierno.
-Entonces todo es una invención del hombre.
-Si lo supiera te daría una contestación, pero no lo se ya sabes que hay reside la duda, esa gran duda que lleva hace tiempos acompañándome.
-Entonces eres todo un incrédulo sobre el cielo y el infierno.
-Si amigo. Y yo no tengo la culpa que con el paso de los años mi incredulidad haya aumentado.
-¿Pero no crees que así vivimos engañados?
-Si te digo la verdad no es que vivamos engañados, es que el hombre a tenido que inventarse ciertas creencias para dar el visto bueno a la creación. Ah pero eso si algo tiene que haber para que todo siga en concordancia.
-¿Y que es lo que tiene que haber?
-Algo, no lo se. Pero dejemos lo científico para los científicos.
-Te quieres estar quieto.
.¿Como que me este quieto?
-Si, quieto, parao.
-¿Porque?
-Porque me estas poniendo nervioso.
-A ti nervioso.
-Lo dudo que te ponga nervioso.
-Si, y cuando digo si, es que si.
-Bueno vale ,ya me estoy quieto.
-¿Pero que es lo que te ocurre?
-¿A mi?
-Si, a ti.
-Nada, no me ocurre nada.
-Pues no lo parece.
                                                      El jueves que viene más.

1 comentario:

  1. El cielo puede estar en la mirada de quién lo sienta, así como el infierno, todo depende de uno mismo, ese es mi parecer, amigo mío, aunque cada cual tiene sus creencias.

    Me gustan tus diálogos que forman parte de la vida, e invitan a la reflexión.

    Un placer siempre venir a tu rincón, amigo mío.

    Besos y feliz tarde.

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