jueves, 13 de abril de 2017

DIALOGO DE UNA ESPERA..13/04/017


-Pues claro que veo y si miro al cielo aun veo más.
-Menos mal por un momento creía que pensabas que estaba loco.
-A decir verdad, ya que lo as dicho tu puede que tengas razón.
-¿Como que tenga razón?, ¿de que?
-Pues eso de tu locura.
-Pero bueno se abra visto insolente.
-¡Eh!, ¿ahora porque me llamas insolente?
-Porque lo eres y basta.
-No te pongas histérico que no es para tanto.
-Histérico, ¿yo?
-Si, tu, que no se que te sucede que a la mínima saltas.
-Será que me sacas de mis casillas.
-Porque bien sabes que soy un hombre tranquilo.
-Si, claro y ahora dirás que no as roto un plato en tu vida.
-¿Porque tengo que decir eso?
-Porque si, y porque es una forma de justificar lo injustificable.
-No tengo porque justificar algo que no es cierto.
-¿El que no es cierto?
-Lo de que no soy un hombre tranquilo.
-Hombre, algo nervioso si que eres.
-Diría yo intranquilo.
-Di lo que quieras, pero no me vas a convencer porque te conozco.
-¿Acaso te he convencido alguna vez?
-No, pero casi.
-A ver, como es eso, de no pero casi.
-Que as estado cerca de conseguirlo, pero ya sabes que de tus sueños a la realidad hay un camino muy, pero que muy largo.
-Quieres decir que vivo en un sueño.
-Mas o menos así lo veo yo.
-Va, pero que tu lo veas así, no quiere decir que sea cierto.O mejor dicho, creo y estoy seguro que lo que te gusta es ser el protagonista.
-¿Como que el protagonista?
-Sí, así sin más, aunque parezca mentira te sientes a gusto cuando tienes a todos pendientes de ti.
-No seas tan sincero que me duele. ¡Ah!, por eso estas aquí conmigo, en este lugar y en este preciso momento.
-No, por lo único que te hago compañía es porque no quiero que hagas ninguna tontería.
-¿Y que clase de tontería voy a hacer?
-Quitarte la vida, despeñarte por cualquier barranco.
-Pero si esto es llano y aparte no tengo valor para eso.
-Eso dices.
-¿Como que eso digo?
-Si, lo de que no tienes valor para quitarte la vida.
-Mira, lo e pensado en otro tiempo peor y no lo e hecho. ¿Por qué debía hacerlo ahora?
-No lo se, ni quiero pensar en ello, pero tu intriga es tan grande que me tienes mosca, aun no e conseguido que me digas a quien esperas.
-Es fácil descubrirlo viéndome. ¿no crees?
-Pues no, no lo creo, por mucho que te miro, no descubro el porque de esa espera.
-Yo también tengo una duda respecto a ti y deseo que me la resuelvas.
-A, sí, ¿Y que duda es?
-Hace unas horas decías que me ibas a dejar aquí solo con mi locura y aun sigues a mi lado. ¿porque?
-Esa es tu duda.
-Si, exactamente esa es mi duda.
-¡Jo!, pues vaya duda.
-¿Como que vaya duda?
-Pues eso, que pensaba que era otra clase de duda.
-Ya ves como soy de sencillo. Lo único que quiero saber es porque sigues aquí a mi lado.
-Sencillo, tan sencillo como la vida misma y como que el tiempo se te esta acabando.
-Dices que el tiempo se me acaba.
-Eso e dicho.
-Se ve en tu rostro y en esos ojos de mirada de despedida.
-Bueno, bueno me vas a contestar a mi pregunta si o si.
-Mira, llevo toda la vida a tu lado y ahora en este trance no voy a dejarte tirado. Te parece bien.
-Me parece lo más acertado que as podido decir en toda esta larga vida a mi lado, pero creo que aún debo de dar algo más de mal.
-¿Que aun tienes que dar más mal? te parece poco el que as dado.
-No me parece ni mucho ni poco, sino el justo y normal que puede uno dar.
-Me parece que desvarías y que estas algo loco.
-Oye, tu, un respeto, que porque no tenga canas me lo debes.
-Perdona, no quería ofenderte.
-Pero lo as intentado.
-¿Como que lo e intentado?
-Eso que lo as intentado.
-Mira que eres susceptible cuando te interesa.

                                                  El próximo jueves más.

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EL TRIUNFO DE LA VIDA ANTE LA MUERTE.........

 
 
Tu cuerpo azotado con escarnio
Tus manos y pies clavados
el sufrimiento recogido al pie de la cruz
y sobre tu costado la lanza,
presagio de la muerte.
Tu mirada serena,
mirando al cielo
y el cielo queriéndose partir en dos,
por la muerte del hijo de Dios,
mientras la muchedumbre
se aseguraba que eras tú el de la cruz
el que curaba a ciegos,
el que resucitaba a los muertos
y hacia andar a los tullidos,
no podían creer lo que veían
sobre la cruz, madero santo
tu rostro se manifestaba sereno
entre el sudor de tu sangre,
dando el triunfo de la vida
a la eterna muerte.