jueves, 27 de abril de 2017

DIALOGO DE UNA ESPERA 27/04/017..........


-Me lo vas a decir.
-Sobre tu conciencia e imaginación lo dejo, tú eliges.
-¿Como que yo elijo?
-Así de sencillo, la duda es tuya y por lo tanto tu debes de desenmascarar la duda.
-¿Y si no quiero?
-Tú sabrás ya te he dicho que eres libre como el pensamiento, por lo tanto tú decides.
-¿Y tú que?
-Yo no tengo que decidir nada de nada, yo se perfectamente lo que hago aquí desde el momento en que decidí libremente venir hasta aquí.
-Me estas echando todo el marrón encima.
-Yo no te echo nada. Solamente te sugiero lo que debes de pensar.
-¡Por los clavos de cristo!, no seas así.
-Deja a cristo y sus clavos aparte. Esto es entre tú y yo.
-No de eso nada monada, más bien es mío que no tuyo.
-Sí, también tienes razón.
-Oye, ¿no llevas muchas horas esperando?
-Y las que me quedan, porque ni aun yo sé cuando va a llegar si es que llega.
-Creo que va a llover.
-Estas seguro de lo que dices.
-Sí, presiento que se avecina una tormenta.
-¿Y si llueve que haremos?
-Dejarla caer.
-¿Como que dejarla caer?
-Sí, porque seguiremos aquí.
-Pero hombre no seas bruto.
-Perdóname. No es que sea bruto, soy realista.
-¿Que eres realista?
-Sí, realista e dicho. Mira ya comienza a llover.
-¿Y ahora que?
-Chan, chan........chan, chan.
-¿Que buscas con tantas ansias?
-El paraguas. Lugar de refugio cuando llueve.
-¿El paraguas?
-Sí, míralo. Ahora podemos dejar que llueva todo lo que quiera.
-Cada vez me sorprendes más.
-No es que te sorprenda, es que soy una caja de sorpresas.
-¿Crees que lloverá mucho rato?
-Hasta que pare.
-¡Como que hasta que pare?
-Sí, así de sencillo. Pero es bonito ver como llueve, ¿no te parece?
-Si tu lo dices lo será.
-¿Como que si yo lo digo?
-Pues eso, que si, es precioso. Pero esto es de locos.
-De locos o cuerdos de eso se trata.
-Más bien de locos, que de cuerdos. ¿no te parece?
-Puede que si, puede que no.
-Mira ya esta escampando.
-Ya te lo decía yo, que tarde o temprano dejaría de llover.
-Sí claro, mira que listo.
-¿Y ahora que miras?
-Allí a lo lejos, ¿no la ves?
-¿El que tengo que ver?
-Aquella señorita.
-¿Que señorita?
-Aquella que baila sola.
-Ala fulana aquella.
-¿Acaso la conoces?
-No, no tengo el gusto de conocerla.
-Pues entonces porque le has dado el calificativo de fulana.
-Es una forma de hablar.
-¿Y te parece correcta?
-¿El que?
-Esa forma de hablar.
-¿Y porque no?
-Porque si no la conoces no debes de juzgar así sin más.
-Yo no juzgo.
-¿Como que no juzgas?
-No. Solo e hecho un comentario.
-Pues te lo podías haber ahorrado.
-¿Porque?
-Porque si.
-Entonces te hubiera gustado más que te hubiera dicho; mira esa hermana de la caridad.
-Ni una cosa, ni la otra.
-¿Oye ahora porque sales en defensa de los demás?
-Yo no defiendo a nadie, simplemente me parece burdo que juzgues como juzgas.
-¿Y quien te ha dicho que no es una fulana?
-La intuición, ya que todas las que andan por ahí a estas altas horas tienen que ser unas fulanas.

                                                     El próximo jueves más.