jueves, 8 de junio de 2017

DIALOGO DE UNA ESPERA.....8/06/017......


-Porque desde que te he dicho lo del cielo y el infierno no has parado de moverte.
-Ah, es por eso, ¿tú lo crees así?
-Sí, así lo creo.
-¿No serán imaginaciones tuyas?
-Creo que no.
-¿Y eso porque?
-Eso es lo que quiero, que me lo expliques.
-Si fuera verdad de que estoy nervioso por lo del cielo y el infierno te lo explicaría, pero como no lo creo así, no te lo puedo explicar.
-Ya estamos como siempre.
-¿Como estamos?
-Oye, el que esta haciendo las preguntas soy yo, no tú.
-Hay que ver que susceptible estas ahora.
-Es que siempre andas igual, y ya sabes que soy así, si me hacen una pregunta suelo contestar con otra pregunta.
-Bueno dejémoslo así, que lo único que intentas es sacarme de mis casillas.
-¿Que intento sacarte de tus casillas?
-Si, eso e dicho.
-Hay que ver como eres.
-Te diré una cosa amigo mío, soy como soy porque Dios no me pudo hacer más perfecto.
-¿Y eso porque?
-Porque sino sería la excepción que rompe la regla.
-¿Que regla?
-Pues eso la regla.
-Ya entiendo. Pero no te has dado cuenta que no hay nadie perfecto.
-Halo mejor te equivocas y si hay alguien perfecto.
-Se por donde andas y te he de decir que ni El fue perfecto.
-Bueno vale. ¿Y ahora que haces?
-Busco en mis bolsillos.
-¿El que buscas?
-Unas monedas.
-¿Unas monedas?
-Si unas monedas, te parece raro.
-Hombre raro no me parece. ¿Pero para que las quieres?
-Para que voy a querer unas monedas, eh.
-Ya se, vamos a jugar a los chinos.
-Pues no, siento decirte que acabas de fallar.
-¿Entonces?
-¿Como que entonces?
-Sí, dime, ¿Para que las quieres?
-El dinero amigo sirve para pagar, ¿sabes?
-Eso ya lo se, como para comprar, pero aquí donde estamos no hay ningún chiringuito para comprar nada.
-Muy astuto eres, tu forma de deducción algunas veces me sorprende.
-Si, bueno todo esto esta muy bien pero aún no me has dicho para que las quieres.
-Ah, perdona, pero es que es gordo que tenga que darte explicaciones de todo lo que hago o vaya a hacer.
-Déjate de rollos y monsergas y dime; ¿para que las quieres?
-Las quiero porque hay que estar preparado para cuando llegue ella, la que espero.
-¡Ah!, por lo que veo ya sabes a quien esperas.
-Lo he sabido desde el principio y tu no te has dado cuenta, como te pasa la mayoría de las veces, porque no estas atento halo que sucede a tu alrededor.
-Bueno, ahora que lo sabes, me lo dirás.
-¿Y porque tengo que decírtelo?
-Porque es tú deber y porque me tienes en vilo desde que decidiste venir hasta aquí.
-Veo que para ti tengo muchos deberes y obligaciones, ya que siempre me pides explicaciones. ¿y tú?
-¿Yo?.
-Sí, tú. Nunca me das explicaciones de lo que piensas y creo que deberías de darlas alguna vez, no te parece.
-Bueno, bueno, ya veremos, ahora estamos hablando de ti.
-Sí, claro, que forma de escurrir el bulto.
-Que yo no escurro nada.
-¿Como que no?
-Pues claro que no. Lo único que no es el momento de hablar de mí.
-Sí, claro, pero bien quieres que te diga para que busco las monedas en mi bolsillo. Sabes que te digo y con ello no quiero ofenderte. Estarás mil años y no me conocerás.
-En eso tienes razón. Porque no creas que eres oscuro.
-¿Sabes porque?
-Porque si me dejo conocer con defectos y virtudes después seré una marioneta para todos y eso no da lugar.
-¿Como que no da lugar?
-Pues eso, que cada uno debe de ser como es y no como quieren que sea.
-Casi te entiendo. Ya que te explicas como un libro abierto. Ahora volvamos al tema que nos hemos dejado atrás.
-¿Y cual era ese tema?
.Cual va a ser. El de las monedas.
-Ah, si ahora me acuerdo.

                                                       El jueves que viene más.