jueves, 22 de junio de 2017

DIALOGO DE UNA ESPERA.....22/06/017


-No tal vez cansado de seguir caminando en busca de un sentido.
-¿En busca de un sentido?
-Sí, eso he dicho
-¿Y que sentido es el que buscas?
-No se, porque si lo supiera, sería que lo he  encontrado y no haría falta que lo buscara.
-Claro, muy buena deducción. Pero no crees que la vida es eso una búsqueda.
-Sí, así lo creo. Lo único que hace falta es saber escoger el camino adecuado en la vida.
-¿Y tú que camino has tomado?
-Solo se y es lo único que te puedo decir, que el camino que he tomado es el de la espera.
-¿Y es correcto?
-Bueno, si ves que todo tiene un principio y un final probablemente sea el más propicio el de esperar a que llegue, sin miedos y sin aspavientos.
-¿Porque has de tener miedo?
-Porque por naturaleza el ser humano tiene miedo cuando espera que llegue y se da cuenta de que no llega.
-¿Pero el que tiene que llegar?
-.Pues eso
-¿pero que es eso?
-No te enteras de nada, ¡eh!
-Vaya, ya estamos como siempre.
-¿Y como estamos?
-Muy sencillo dices y dices, pero no dices nada. Lo único que haces es embrollar la cosa con tus jeroglíficos y adivinanzas, que creo que son eso simplemente jeroglíficos y adivinanzas.
-¿Eso crees?
-Sí, y perdóname que vuelva a ser tan sincero. Pero es que no entiendo a donde quieres llegar.
-Mira las canas son un sentido a que la vida se acaba.
-No lo dirás por las tuyas.
-Te crees gracioso.
-No, no quería molestarte, pero es evidente que con semejante calva digas tú eso de que las canas son el síntoma de que todo se acaba.
-Sí amigo, aunque parezca mentira, así es por mucho que nos duela.
-¿y porque nos tiene que doler?
-Porque lo percibimos así.
-Oye, ahora que has encontrado las monedas en tu bolsillo lloroso, me vas a decir porque las buscabas tan ansiada mente.
-¿Porque tengo que decírtelo?
-Porque te recuerdo que entre tu y yo hay un acuerdo de no tener secretos.
-No es que dude, pero me intranquilizas con tus secretismos.
-Ahora hablas de secretos tu, que me has mantenido en ascuas cuanto te ha dado la gana.
-Acaso no te he contado mis dudas cuando las he tenido.
-Siempre, como que no.
-¿Pero como puedes ser así de insolente?
-No sabía yo que cuando se tiene razón, a la razón se la llama insolencia.
-Ya ves, siempre hay algo que aprender.
-Sí, ya lo veo.
-Y todo es por ese hermetismo que tienes a callar lo que sabes que debes de contar.
-No te quitare la razón, porque algunas veces tienes más razón que un santo, pero e de decirte que mi hermetismo que tu dices viene dado por tu forma de actuar.
-¿Acaso actuó mal?
-No, que va, eres el mejor artista teatrero que conozco.
-Me estas comparando con la farándula.
-Válgame Dios que no pretendo tal cosa, pero no crees que has jugado muchas veces conmigo al gato y al ratón.
-tienes razón, por lo tanto de ahora en adelante te prometo que no jugare contigo al gato y al ratón.
-No prometas lo que sabes que no puedes cumplir.
-¿porque dices eso?
-Porque es cierto. ¿Cuántas veces has prometido algo y no lo has cumplido?
-Me tienes todo en cuenta, no puedo hacer nada sin que me lo eches en cara.
-No es eso.
-¿Como que no es eso?
-No y cuando digo que no, es que no.
-Serás atrevido. Si aun no he dado un paso y ya me lo estas echando en cara.
-Mira que eres rencoroso.
-Que bueno. Con que soy rencoroso.
-Sí y no sigas porque me estoy cabreando.
-Me dejas hacerte una pregunta.
-Si es fácil y puedo contestarte, puedes hacerme todas las preguntas que quieras.
-Me asombras, ya que te veo muy conformado.
-No es que me conforme es que no quiero que te mosquees.
-Mosquearme yo, ¿Cuándo me he mosqueado yo?
-Bueno vaya preguntita y la que me querías hacer. Anda dispara.
-¿Alguna vez has renunciado ha algo?

                                                       El jueves que viene más.