jueves, 13 de julio de 2017

DIALOGO DE UNA ESPERA....13/07/017.....


-Sabes lo que significa.
-Veamos, ahora porque tangente me sales. ¡Sorpréndeme!
-Ese fruto que te vas a llevar a la boca, es el fruto del árbol prohibido.
-¿Y que?
-Que te vas a condenar.
-¿Que me voy a condenar?. Tu crees que estoy poco condenado ya.
-Ah, eso tu sabrás.
-Entonces porque tanto miramiento si me condeno o no me condeno.
-No, por nada. Pero yo que tu me lo pensaría antes de dar el mordisco.
-¿Que quieres que piense? si debo o no debo comerme la manzana. Eso quieres que piense.
-Tu sabrás lo que debes de pensar.
-Yo solo pienso que si no me la como yo vendrá otro y se la comerá.
-¿Y por eso debes de comértela?
-Por eso y porque tengo hambre.
-Y creerás que eso es un razonamiento puro.
-Pues mira no me había parado ha pensar en ello, pero ahora que lo dices, puede que sea así y por ello me la quiero comer.
-¡Ala pues!. ¿Qué te aproveche?
-Gracias hombre, no esperaba menos de ti. ¿Gustas?
-No, gracias.
-No hay de que.
-Te acuerdas que hemos quedado en que me contarías lo de las monedas.
-Sí, pesado, si que eres más pesado que el plomo.
-¿Me estas llamando plomo?
-No, plomo no te estoy llamando, pero pesado sí.
-¿Eso porque?
-Muy sencillo en estos momentos faltan para la medianoche casi dos horas y media.
-¿Y?
-Que no es cuestión que desde que te he dicho que te contaría a media noche la historia de las monedas, cada media hora me lo recuerdes.
-¡Ah!, vale perdona si te he ofendido.
-No tengo nada que perdonarte, estas en tu derecho.
-Hombre como me ha parecido que te había sentado mal que te lo recordara.
-Que no hombre, que ya sabes que yo soy así.
-Sí, pero a veces me despistas, sabes.
-Sí claro que lo se, pero es que si no la cosa no tiene gracia.
-Ah, bueno si es así, lo dejaremos estar.
-¿Porque no echas una cabezadita?
-Que quieres que me duerma.
-No, simplemente que descanses. Yo te avisare a media noche.
-¿De verdad, lo dices en serio?
-Pues claro que lo digo en serio.
-Entonces vale, de acuerdo. Pero no te olvides.
-Que no hombre como me voy a olvidar de llamarte, estate tranquilo y descansa que yo velo por ti.
-¡Ja, ja, y ja! Y voy y me lo creo.
-¿Acaso no crees que vele por ti?
-Hombre sería lo más lógico. ¿Pero?
-¿Que?
-¿Como que, qué?
-Pues eso que tengo mis dudas de que cuando me despierte no estés aquí.
-Serás cretino, por llamarte algo suave.
-Si, si tu dirás lo que quieras. Pero dime de que presumes y te diré de lo que careces.
-Sabes que te digo, que hagas lo que quieras. Ya que no te fías de mí.
-Tampoco es eso, te pones de una forma.
-Me pongo como quiero, entiendes.
-Pues no, no te entiendo.
-Ah, muy bonito, tu no me entiendes y quieres que te entienda yo.
-Más o menos.
-¿Como que más o menos?
-No te das cuenta que eso es egoísmo puro y duro.
-Si tu lo dices.
-Claro que lo digo yo, ¿Y?.
-Sin comentarios, no te parece.
-Vale, bueno, esta bien.
-Y te quedas tan tranquilo aceptando lo que te acabo de decir. No me lo puedo creer.
-Pues ya ves, créetelo, porque no me ha molestado. Ahora creo que deberías descansar hasta la media noche.
-De acuerdo, echare una cabezadita hasta que llegue el momento de que te decidas a contarme el porque de esta espera. No molestes vale.
-Si señor, a mandar y usted tenga un agradable y buen sueño.
-No, no, déjame en paz, que no quiero ir contigo.
-¡Eh!, despierta, pero quieres despertar.
-¿Que pasa?, ¿A que viene tanto escandalo?

                                                      Al jueves que viene más.