domingo, 16 de julio de 2017

SENTIR......

 
 
Sentir,
el pabilo de sus ojos
impregnados por la nostalgia
de los días
adheridos a la piel,
entre besos
 y mordiscos
de aquella desvencijada cama siendo prisioneros
en la cual no existían los lamentos,
sino simplemente el grato gozo
de sentirnos el uno,
parte del otro
bajo el crepitar de las ascuas
que nuestros cuerpos
iban quemando
unidos en la uniformidad
por el relente
de llegar a sentirnos
un solo cuerpo.